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La transformación ocurre por contagio

13/02/2017 Constantino García Educación 4 comentarios

Educación Integradora

Grazia Cecchini impartió una charla-taller sobre acompañamiento educativo el pasado jueves 2 de febrero en el Instituto de Enseñanza Secundaria Pintor Pedro Gómez, de Huelva.

"Este proyecto busca la transformación por contagio"

Grazia Cecchini impartió una charla-taller sobre acompañamiento educativo el pasado jueves 2 de febrero en el Instituto de Enseñanza Secundaria Pintor Pedro Gómez, de Huelva. Para la terapeuta no es necesaria una mejora en la competencia profesional de los acompañantes, sino en sus competencias existenciales. Más adelante nos referiremos a ellas. Grazia empezó su charla señalando algunos de los puntos críticos que se dan en los alumnos actualmente, como el aumento de los transtornos de atención, la hiperactividad y el aumento de la violencia y la agresividad. A este respecto se pregunta “¿qué sufrimientos hay detrás de esto?”.

Aunque no se pueda dar una respuesta global, porque cada caso es único, sí que se puede hablar de la inquietud que produce el futuro y una notoria desconexión entre los deseos de los chicos con la realidad. En este sentido cabe mencionar la frecuente aspiración a “tener dinero, tener éxito”. También los padres están en el desencanto, mientras que la realización humana y el arte están devaluados.

Cecchini, coordinadora del área de Educación de la Fundación Claudio Naranjo, también aportó otra de las claves que provocan el abismo entre los sueños y la realidad: la dificultad para sacar adelante una empresa privada. La conferenciante ve en la educación la posibilidad de cambiar las cosas “porque todas las personas pasan por ella”. Añadió que una educación nueva sería la que permitiese desarrollar todo el potencial del joven. Y en cuanto al educador, señaló que para que pueda ser guía “él mismo tiene que poder estar delante de sus límites con flexibilidad”. También se refirió la psicoterapeuta italiana a que los seres humanos somos complejos y que “todos los ayudadores saben que se aprende a través de una relación humana”.

Así mismo, con la crisis económica y la crisis de la conciencia de fondo, habló de la aspiración a que “cuando el ayudador entre en clase tenga herramientas para sentir bienestar”. Por eso se hace necesaria una formación en competencias existenciales. Sobre ellas dijo que “no se trata de aumentar el currículum formativo del ayudador. No es hacer más. Es hacer menos o hacerlo más fácil”. Estas competencias se dividen en tres áreas: área del autoconocimiento, área del amor y área de la mente o meditativa.

Para Grazia Cecchini, que desde hace años se ocupa de la integración entre la terapia gestalt y la terapia sistémico-familiar, el proyecto educativo de Claudio Naranjo “transforma por contagio”. No es un proyecto que se base en aumentar el esfuerzo y tiene, así mismo, la intención de transformar la familia y la sociedad. Sobre el panorama educativo español mencionó las numerosas iniciativas de cambio, pero que no funcionarán si se quedan en un mundo aparte: “Perfecto que los padres se junten y monten una escuela alternativa, pero es que estos padres ya están en el camino”. Tiene más valor hacer llegar este proyecto transformador a quien no lo conoce. Y aquí aparece de nuevo el poder. Según Grazia, es improbable que el poder lleve a la práctica la esencia del proyecto. Son los educadores los que poco a poco, de nuevo por contagio, pueden ir haciéndolo realidad.

Una mirada de Grazia sobre las competencias existenciales

Las competencias existenciales son distintas a las profesionales y, al contrario de estas, son un bien escaso en el mundo de la educación. Las competencias existenciales no llevan tanto a engrosar el currículum como a favorecer una educación integradora.

La primera de ellas es el área del autoconocimiento, la más difícil. A través de ella el ayudador se mira para descubrir qué le duele, de qué sufre, qué le pasa cuando se pone ante un niño callado, un niño violento, qué le pasa ante un compañero determinado… Atravesar esta área de autoconocimiento lleva a darnos cuenta de cómo funcionamos y de qué potencial disponemos. Ahora bien, llegaremos a ese potencial sin exponernos más de la cuenta y sin cargar con lo que no es nuestro.

Mi potencial no es una especie de prueba de esfuerzo estajanovista, llego a él con el fluir. No es hacer más, es hacer menos o hacerlo más fácil.

La segunda es el área del amor. Dice Grazia: “Parece hippy. Suena a cristiano católico” –por cierto, llamativa la conexión entre el movimiento del flower power y el mensaje básico del cristianismo (la religión del amor, según Claudio Naranjo).

El amor estaría en saber ver la necesidad del otro. No se trata de dar la solución. Es el “te comprendo”.  No se trata de ir al cine con el otro. Sí de poder escucharlo y comprender su mundo interior. Si el profesor comprende en qué está el alumno se hace para todos más fácil estar en el aula. El aprendizaje pasa por el amor y una relación sana. Y lo primero es abrir el corazón a uno mismo. La terapeuta dio algunas orientaciones para que esto pueda suceder, como por ejemplo “considerarme una persona imperfecta”. También es necesario el discernimiento para aceptar que “unas cosas las puedo hacer, otras no”. Si activo mi auto-autoritarismo y la voz castigadora… me pasaré la vida destrozándome.

Las áreas están interconectadas, porque para no activar esta voz castigadora tengo que conocer de dónde me viene el opresor. Y para posibilitar este autoconocimiento hay que dar a los niños la capacidad de expresividad emocional.

La tercera área es la de la mente o área meditativa. Para entrar en ella —señala Grazia— la puerta del principio gestáltico: “ser conscientes del aquí y ahora”. Es la hora de sentarnos y mantenernos en nuestro centro. La hora de parar la máquina mental y percibirnos. Me percibo no porque lo hago bien, porque me ven, porque me aman… Sencillamente existo.

La mente nos lleva al cuerpo, porque observarla está muy conectado con la conciencia del cuerpo. La meditación calma la auto-exigencia. Y favorece un aspecto clave del aprendizaje que a la hora de la verdad pasa desapercibido por muy buena prensa que tenga: la intuición. A todo el mundo le gusta presumir de intuición, sin que en realidad se la escuche ni se dedique tiempo a su cultivo. ¿Cómo sería si diésemos mayor espacio a la intuición? Supongo que en ese caso el miedo huiría por las ventanas de la casa.  Según Grazia, presidenta de un centro de arte terapéutico en Roma, la meditación “abre una mente intuitiva. Abre a la intuición, no a la información. Estamos demasiado apoyados en el entender. Nos olvidamos de que mucho de lo aprendido ha sido a través de la intuición”.

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Comentarios

Pedro Grande

15 Febrero 2017 - RESPONDER

Gracias

Nelly Gomez

15 Febrero 2017 - RESPONDER

Gracias

David Sangil

19 Febrero 2017 - RESPONDER

El reto que tenemos por delante es hacer accesible y cercanas las enseñanzas de Cláudio Naranjo a una comunidad como la educativa, que como cualquier otra, tiene sus propios prejuicios y resistencias frente a lo nuevo y diferente. El concepto de competencias existenciales es un muy buen ejemplo de dicho intento. Me preguntaba si hay alguna manera de acceder a la exposición que del tema hizo Grazia Cecchini. Mil gracias.

FCN

03 Marzo 2017 - RESPONDER

Hola, David. Infelizmente no hay grabación de esta charla de Grazia. Gracias por tu comentario.
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