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En la quietud del movimiento

Como parte de las becas para educadores que concede la FCN, las personas becadas para realizar el Programa SAT, deben elaborar en los meses posteriores al curso un trabajo personal de auto-observación y reflexión en su día a día como docentes, educadores o acompañante, que queda reflejado en la llamada Propuesta Creativa. En este post recogemos una de esas propuestas que ha sido becada.

Como parte de las becas para educadores que concede la FCN, las personas becadas para realizar el Programa SAT, deben elaborar en los meses posteriores al curso un trabajo personal de auto-observación y reflexión en su día a día como docentes, educadores o acompañante, que queda reflejado en la llamada Propuesta Creativa

El diseño y redacción de estas propuestas se realiza a través de la modalidad del portafolio, una recopilación de elementos o materiales que ponen de manifiesto los diferentes aspectos del crecimiento personal y el desarrollo profesional de la persona becada en un período de tiempo. Queremos compartir estas vivencias personales que están siendo tan enriquecedoras para los docentes que ya han pasado por el programa SAT, y para ello iremos publicando las propuestas creativas, presentadas por sus propios protagonistas.

En esta ocasión os presentamos el portafolio digital titulado 'En la quietud del movimiento'. Su creadora nos describe en este post su experiencia, que tal y como ella misma escribe: "Es una síntesis fruto de mi historia, de las vivencias del SAT y de unos meses posteriores de auto observación, reflexión y práctica educativa".

En la quietud del movimiento

En la quietud del movimiento es un portafolio de trabajo personal, una ventana íntima y abierta que late, respira y danza. Un humilde canto a la esperanza y a la firme creencia de que la educación puede -de veras- cambiar el mundo y que sin el propio cambio no hay mejora posible.

Nace como parte de las propuestas de trabajo previstas en las becas para educadores de la Fundación Claudio Naranjo. Recibí una de ellas en mayo del 2015 y tuve la dicha de realizar el SAT 1 en agosto de ese mismo año. Durante esos días las experiencias de quietud y movimiento estuvieron muy presentes y fue para mí hermoso vivirlas con tantísima intensidad.

Necesarias y reveladoras me ayudaron, entre otras cosas, a respetar mi propia ambigüedad, a integrar sin tanto juicio la inevitable realidad de los opuestos.Es pues una síntesis fruto de mi historia, de las vivencias del SAT y de unos meses posteriores de auto observación, reflexión y práctica educativa.

Protagonizar este proceso me ha ayudado a darme cuenta un poco más de mí misma; asomándome a aspectos de mi carácter que conforman mi presencia y orientan mi respuesta día a día. Descubrimientos que a veces llegaban desde el juicio, la risa, el dolor, el enfado o la vana satisfacción. En un gradiente dinámico de consciencia y ante la difícil tarea de aceptar y ser solo espectadora.

He podido también darme cuenta de los otros. Poner en práctica una mirada más amorosa. Verlos... verlos en esencia, limando expectativas, exigencias, proyecciones e ilusiones. Aprendiz agradecida, me siento y encuentro en camino. En el camino de la VIDA, mágica e impredecible; en el camino del autodescubrimiento, vía para la mejora personal y comunitaria. A veces silenciosa y quieta, otras en movimiento, perdida en un quehacer sinfín. Apostando por la persona, nuestro mejor recurso, ¡lo único que somos!, por la educación integrativa, indiscutiblemente necesaria, por el AMOR en su versión más amplia...

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Comentarios

Pedro Grande

03 Julio 2016 - RESPONDER