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El Área de Educación de la Fundación Claudio Naranjo ha celebrado los pasados 10 al 12 de julio el curso “Competencias existenciales para docentes” dentro de los cursos de verano de la Universidad del País Vasco celebrados este mes de julio en Bilbao.

Durante tres días, 60 docentes han participado en este curso teórico vivencial, impartido en un formato de charlas, actividades grupales, así como rondas de escucha y discusión. Los tres módulos han estado encuadrados en el enfoque de la psicología humanista en la síntesis elaborada por Claudio Naranjo: psicología, psicoterapia, comunicación y autoconocimiento volcado hacia una reconsideración profunda del hecho educacional.

El curso ha estado planteado como un diálogo vivo con el profesorado: ¿qué busca siendo educador? ¿Qué necesita para serlo? ¿De qué carece, qué le sobra, qué ignora, qué desea? La triple visión desde el enfoque humanista: hacer, pensar, sentir; mi cuerpo, mi intuición, yo-nosotros; introspección, expresión, presencia; tradición, innovación, presente activo... con recursos que vienen de la psicoterapia.

Francis Elizalde, director del curso y profesor del primer módulo Cuerpo y sabiduría instintiva, junto a Fresia Robledo, nos cuenta su balance del curso: “La disposición de los 60 docentes a explorar en el campo de las Competencias Existenciales ha sido admirable”.

“Empezamos por la presencia del cuerpo como herramienta y como algo necesitado de atención. De alguna manera es la forma más difícil de entrar, porque lo cierto es que el cuerpo es algo tan desatendido que apenas se entiende que sea necesario prestarle más atención que la que se proporciona con las áreas de gimnasias, educación física... Aceptaron explorar, y les ofrecimos ejercicios, pocos y simples; extrajeron de ello el sabor existencial suficiente como para pasar de las resistencias iniciales a la sensación de plena presencia a final del día.”

Sobre el segundo día de curso en el que Francis Elizalde y Assumpta Mateu impartieron el módulo La atención: la sabiduría instintiva: “las emociones se fueron alzando sobre la base de la conciencia a través del cuerpo del primer día. El contacto y toda su esfera de fenómenos; el contacto consigo mismos como base inalienable de las decisiones a tomar; la estructura tripartita instinto-emoción-consciencia, las bases para un autoconocimiento profundo y práctico a la luz de la mirada de los otros... Si el primer día se superaron resistencias, el segundo se crearon sinergias” -matiza-.

Ya el tercer día, dentro del módulo Emociones y relación afectiva: sabiduría relacional, impartido por Assumpta Mateu: “resultó, necesariamente, un día de síntesis. A la luz de la consciencia, de la íntima capacidad de optar en nuestras encrucijadas, el tercer movimiento, tras la ‘ola de fusión’ del primer día, restituyó el espacio personal de cada uno. Yo soy, y lo soy ante vosotros, y ante mí, y me hago libremente responsable de eso...” -señala Elizalde-.

“En las conclusiones -continúa Francis- vimos lo que cada vez que se trabaja con docentes se ve: una motivación altísima, vocacional; una asunción de lo propio y una mirada tan compasiva como combativa para el hecho educacional, sus condiciones actuales y su desarrollo futuro”.

“En tres días intensos y vivos, que ellos se encargaron de avaluar como muy buenos, pasó todo eso... ¿qué más se puede pedir?” -concluye-.

Assumpta Mateu, nos habla de la motivación que se ha percibido por parte de los  docentes: “Los objetivos de los alumnos al venir a este curso son de varios tipos: motivarse, aprender de competencias existenciales para ellos también, conectar con lo amoroso, saber escuchar, gestión de emociones, etc…”  “Se tra de que puedan vehicular, ver cómo llegan por la mañana al curso y cómo están ahora y cómo lo vinculan con su quehacer educativo: con qué me quedo para poder llevar al aula en septiembre, ¿cómo llevarlo a lo concreto?”

“A través de los tres días se les ha llevado por un recorrido de contacto con el cuerpo, las sensaciones táctiles y físicas, las emociones, la explicación de qué son las emociones, cuáles son y cómo gestionarlas; llevar las emociones y evitar que ellas nos lleven a nosotros". “También se ha intentado buscar una síntesis final a partir de entender los tres cerebros, y de ahí la comprensión de los tres amores según nos explica Claudio Naranjo. Hemos usado medios diversos, como en el propio SAT, comon el teatro, qué ha sido muy rico y diversificado para los docentes. Sin ánimo de buscar soluciones se les ha llevado a la propia expresión emocional, corporal y cognitiva de sus preocupaciones, resultando por un lado liberador y por el otro una vía de encuentro entre ellos en sus propios y similares conflictos. También hemos usado la expresión gráfica, y el encuentro emocional de tú a tú. Mi impresión era que se iban abriendo a la experiencia y qué la relación de nosotros como docentes con ellos era cada vez más fluida y en un encuentro dialógico muy gratificante” -nos detalla Assumpta-.

El equipo de profesores, Francis, Assumpta y Fresia, han tenido en cuenta también que, tanto por modelaje de sus trabajos como algún ejercicio específico, fueran susceptibles de servir como herramientas en el aula.
“Creo muy importante poder haber asistido a este foro de comunicación y transmisión -continúa contándonos Assumpta- “La obra de Claudio queda bien aceptada y es buscada por estos medios educativos tan ajenos a veces a otros medios que no sean los cognitivos-racionales. Uno de os alumnos nos comentaba que le llamaba la atención que este curso en concreto, dentro del resto de cursos de verano, es uno de los que no está subvencionado” -puntualiza-.

Algunos docentes participantes en el curso nos han contado su experiencia…

Ricardo:

“Lo primero, el lujo de poder trabajar con gente tan competente como los terapeutas que estaban con nosotros y que son fuera de serie, con unas habilidades y capacidad de ver lo que hay, impresionantes; al tiempo delicados con los asistentes, muchos de ellos con muy poco trabajo personal a sus espaldas. Muy relevante el grupo que se ha formado y en el que se ha generado muy buen ambiente, de grupo y de cierta hermandad”.
“Mis vivencias han sido muy intensas, no solo por las cosas que he aprendido en relación con las posibilidades del trabajo de cuerpo y de las emociones; también por el cosquilleo, y nerviosismo que determinadas situaciones me han provocado, me ha movido y emocionado. También por las reflexiones acerca de qué cosas me voy a llevar y a poner en práctica el próximo septiembre, que en mi caso son varias: una de ellas es el mostrarme como persona más abiertamente ante mis alumnos, dejando un poco más la etiqueta de profesor”.

Nuria:

"El curso de Competencias existenciales para docentes ha sido para mí un regalo, una fantástica oportunidad de compartir con otros/as compañeros/as vinculados con la Educación y comprometidos/as con el desarrollo humano. Durante estos tres días hemos sido guiados/as con maestría y delicadeza, por el mundo "de adentro", una continua invitación a tomar contacto con nosotros/as mismos/as, a reconocernos, a aceptarnos ¡a querernos bien! ... a darnos cuenta de nuestro cuerpo, de nuestras emociones, de nuestros gustos y disgustos... Todo en un marco de entrega grupal donde las miradas, las emociones y admiraciones se intercambiaban y entrelazaban. Me llevo un poco más de conciencia, un poco más de amor y la certeza renovada de que es posible llevarlo al aula. Me voy con el deseo de no caminar sola en mi centro, y siento la necesidad de compartirlo, de no guardármelo sólo para mí. ¡Gracias, gracias, gracias!" .

Santi:

“El encuentro ha sido un regalo. Hemos disfrutado mucho de Assumpta, Francis y Fresia y con ellos hemos vivido una experiencia participativa, profunda, cálida y muy transformadora. Altamente recomendable. No os lo perdáis”.